Villa del Principe (Palazzo Doria-Pamphilj)

Villa del Principe (Palazzo Doria-Pamphilj)

Via San Benedetto 2. (Abre el mapa)

Descripción

La Villa del Principe es el palacio privado de Andrea Doria, el almirante que en el siglo XVI gobernó Génova de hecho sin llegar a tomar nunca el título. Se alza en Fassolo, justo fuera de las antiguas murallas en dirección a la Lanterna, y conserva salones con frescos, tapices y un jardín italiano.

La joya es la Logia de los Héroes, decorada por Perino del Vaga, discípulo de Rafael, con los antepasados de los Doria en las paredes y las Virtudes romanas en las bóvedas: un ciclo ya célebre cuando se pintó, tanto que Vasari escribió sobre él. Perino del Vaga y sus ayudantes trabajaron aquí de 1529 a 1533.

En el Salón de los Gigantes, la sala de fiestas y banquetes, una única y audaz composición en la bóveda muestra la Caída de los Gigantes. Aquí se colocó el trono de Carlos V cuando el emperador era huésped, y de las paredes cuelgan los tapices de Alejandro Magno del siglo XV, tejidos en Flandes.

En el apartamento de la princesa, el Salón de Neptuno está revestido con los tapices de la batalla de Lepanto, tejidos en Bruselas y llegados a Génova en 1591, todavía colgados en el lugar para el que se concibieron. Luego viene la larga Galleria Aurea, llamada así por sus antiguos dorados, con los retratos de los Doria de antaño.

Hacia el mar se abre el jardín italiano, con la Fuente del Tritón de Giovanni Angelo Montorsoli y la gran Fuente de Neptuno de los Carlone. Antiguamente el parque llegaba hasta el muelle privado del príncipe; el ferrocarril, la estación marítima y las carreteras lo han separado del agua.

Andrea Doria había liberado Génova de los franceses en 1528 llegando con trece galeras, y había rechazado el señorío que la ciudad le ofrecía. Prefirió vivir aquí, fuera de las murallas y lejos del Palazzo Ducale, aunque sin soltar los hilos del poder.

Así la villa se convirtió en la única corte verdadera de la República: acogió a Carlos V en 1529 y 1533, a Felipe II de España en 1548 y, siglos después, a Napoleón, Víctor Manuel II y Giuseppe Verdi. Las crónicas hablan de fiestas en el mar, justas y fuegos artificiales.

En el parque, en la ladera, se alzaba una estatua de Júpiter de ocho metros que los genoveses llamaban «el Gigante». A sus pies estaba enterrado Roldano, el perro predilecto de Andrea Doria. El ferrocarril y después un gran hotel ocuparon aquel jardín, y la estatua, ya en ruinas, fue demolida en 1939.

Para llenar las fuentes se llegó a crear un lago artificial en la colina: hoy está seco, pero todavía da nombre al barrio del Lagaccio.